EL
DECALOGO PUEBLA-JAGUARES
DOMINGO
26 DE AGOSTO DEL 2007 (A TRES MESES DEL ASCENSO)
16:00
HRS.
ESTADIO
CUAUTÈMOC
1.- EL ESCENARIO:
El estadio
Cuautèmoc presento nueva imagen después de
que en días pasados fue retirada la malla protectora
de la periferia de la tribuna.
Esto
viene a refrescar la imagen del coloso de la calzada Ignacio
Zaragoza, y se espera que esta imagen sea respetada por
la hinchada franjiazul, recordando que el estadio Cuautèmoc
es aun una plaza familiar, y que así esperamos se
conserve.
2.- NUEVAMENTE LA DESVENTAJA TEMPRANA:
Es un
hecho que al cuadro de la franja le ha costado remar contra
corriente en esta fase de inicio de temporada. Si las dos
ocasiones anteriores contra Monterrey y contra Necaxa no
pudo igualar el marcador, esta ocasión no fue la
excepción, pues con el gol de jaguares al minuto
9 del primer tiempo marco nuevamente la historia de suplicio
de la franja por lo que fue el resto del partido.
3.- MANUEL GLOWER, COMO NUNCA:
Si la
hinchada franjiazul tuvo durante la semana previa al encuentro
el presentimiento de que el juego se vería afectado
por situaciones raras producto del arbitraje de Manuel Glower,
esto solo quedó en un mito, pues el trabajo del silbante
fue correcto en términos generales, sin que influyera
en el resultado del encuentro. Marcó con precisión
las faltas, estuvo cerca de cada jugada, y saco tarjetas
amarillas y roja cuando fue necesario hacerlo, sin que el
encuentro se le saliera de control.
Aunque
esto no limpia su imagen ante la afición poblana,
puedo señalar que cumplió responsablemente
la encomienda de este encuentro.
4.- EL RUSO ZAMOLGINY DA TRISTEZA:
Así
es, Damián Zamolginy resulta ser una triste celebridad
partiéndose en la cancha como un verdadero caudillo,
pues su trabajo contrasta con el de muchos de sus compañeros.
Damián
es el hombre que corre, recupera, defiende y ataca por todos
los espacios de la cancha. Pareciera que el ruso pretende
echarse el equipo a cuestas sin que tenga el correspondiente
apoyo del resto del plantel.
Y digo
que el Ruso da tristeza porque es lamentable ver a un hombre
que se entrega en la cancha, suda la camiseta y se gana
lo que lleva a su mesa, cuando parte importante del plantel
se observa perezoso, jugando solo al balonazo, con ganas
y pugidos pero sin sentido, metas y precisión.
Así
Damián resulta ser la negación de la mediocridad
del resto del plantel.
5.- LA NOVATEZ EXHIBIDA:
Esta
vez el tercer portero de la franja Jesús Santacruz
tuvo la oportunidad como pocas veces se le presenta a un
portero en sus condiciones, de trascender y mostrar sus
cualidades para ganarse un lugar mejor en el equipo.
Sin
embargo su actuación fue efímera, y dos de
las pocas jugadas que tuvo jaguares en el área de
Puebla terminaron en gol, con un mal trabajo mostrado por
parte del guardamete, titubeos en las salidas, manoteos
de desesperación y nerviosismo. En fin, un trabajo
malo en su presentación.
6.- PELOTAZOS, PELOTAZOS Y MAS PELOTAZOS: Fue la historia
del ataque de la franja, con jugadas de mucho esfuerzo y
poco talento, de muchos pugidos y poca precisión,
de constantes servicios al área que no culminaban
en una recepción acertada.
Hugo
Ruiz e Hiber Ruiz se miraron un poco más constantes
en los intentos, que solo se quedaron en eso, en intentos.
7.- LA AFICIÒN: “¿Y EL SAMBA?”
EL
SAMBA: “¿Y YO PORQUÈ? “
Era
de esperarse una reacción de molestia y desconcierto
tanto del samba como de la afición a su salida del
campo de juego, pues es, en el cuadro de la franja, el único
capaz de encarar y driblar, cualidad que no tiene otro jugador
en el Puebla como lo es Sergio Rosas. Habría que
recordar la forma torpe como Vilchez pretendió driblar
a un jugador de jaguares.
¿Cuál
fue el motivo de su salida? ¿Pretendía mayor
movilidad para el equipo? ¿Acaso Sergio Rosas no
la aporta?
Solo
José Luís Sánchez Sola tiene sus razones,
porque para la hinchada no es fácil de entender.
8.- SIN TIRADORES DE LARGA DISTANCIA:
Algo
que su servidor y seguramente la afición ha observado
también es que la franja no cuenta con un jugador
que a balón parado pueda dar peligro a la meta contraria.
Si en otras temporadas hubo gente de la talla de Alberto
Garcìa Aspe, Chepo de la Torre, Jorge “el Mortero”
Aravena, Marcelino Bernal, este Puebla no tiene un tirador
de larga distancia que preocupe a un guardameta. Si Damián
Zamolginy se caracteriza por su entrega los noventa minutos
de juego, no es precisamente el tirador con talento desde
fuera del área, y eso se miró en las ocasiones
en que al cobro de fuera del área envió el
esférico a la tribuna.
9.- ¿Y EL BOLA…?
Muchos
aficionados desde la jornada uno miramos con expectativa
cual seria la participación de Álvaro González
en la delantera poblana. Hoy a cuatro jornadas más
allá de la sequía de goles por parte del delantero
uruguayo, preocupa que no se mira en la cancha, no tiene
el balón, no tiene jugadas de peligro manifiesto
y esta lejos de ser el crack que provocó euforia
en la hinchada frajiazul y dolor de cabeza en la zaga de
los adversarios.
Una
semana más se mira que “el bola” no se
adapta a la primera división.
10.- REACCIONES DE LA AFICIÒN: Si bien el final del
primer tiempo el quipo de la franja fue abucheado por la
hinchada, al sonar el silbatazo final no hubo agresiones
ni abucheos. La hinchada esta ocasión se miraba confundida,
triste, desencajada, “¿Qué le sucede
a este equipo, porque no anota?”, se les escuchaba
decir en los pasillos, “Ya valió madre esto
otra vez”, decían los más pesimistas.
“mejor ni hubiéramos venido”, se escucho
decir a un improvisado aficionado con la camiseta azulcrema.
No hubo
coraje, ni desgarramientos, ni agresiones, solo la expresión
triste de mirar a un equipo cuyo presente y futuro son bastante
inciertos.
“Es
el último juego de Chelìs”, aseguró
un pequeño.
Es lamentable que la afición empiece a pedir la salida
de Chelìs como ayer se manifestó al final
del partido entre los aficionados que se dieron cita en
el Estadio Cuautèmoc. Y es lamentable que un director
técnico después de ser el héroe al
conseguir el anhelado ascenso se transforme para la percepción
del aficionado que exige resultados en un verdugo del equipo
y de sus espectadores.
Sin
embargo Chelìs debe ser quien analice en sus espacios
de soledad y de reflexión la decisión más
correcta para él y para el equipo. Nadie como Chelìs
conoce mejor este equipo de Puebla, nadie como él
sabe de sus carencias y sus posibilidades.
Es momento
de que Chelìs haga el balance no solo del equipo,
sino también, de los recursos técnicos y humanos
con los que él cuenta para sacarlo a flote. Si esta
consciente del reto que tienen en manos y de que puede asumirlo
con éxito, el papel de la afición es apoyarlo.
En caso
contrario, la obsesión podría convertirse
en su peor enemigo que lo lleve a una transición
de héroe a villano.
Hasta el próximo Decálogo
Juan Manuel Carvajal Blancas
carvajal8franja@hotmail.com